Se acabó el año y va siendo hora de hacer balance y mi balance está lleno de historias. Historias locas, historias que te tocan un poquito y te hacen reír después, historias que dan miedo, historias de drogas y  sexualidad, historias que te hacen volar e historias sobre historia.

Son pequeñas, sí, pero todas tienen algo especial y todas han tenido a magníficos actores y actrices de Málaga, y creo que demuestran, sin lugar a dudas, que aquí hay talento a raudales. Que algo tan sencillo como una mesa, una silla y un intérprete te absorba y te transporte durante 15 minutos tiene algo de magia, y en Microteatro Málaga hay magia de sobra.

Durante este año he perdido la cuenta de las veces que me han dicho “¿Microteatro? ¿Qué es eso?” y les he tenido que explicar la línea típica de “son obras de 15 minutos, para 15 personas en 15 metros cuadrados”. Así que Microteatro sigue siendo esa pequeña gema oculta de cultura, escondida al lado del teatro Cervantes, con su atiborrado público con abrigos de pelitos que siempre lo llenan, a veces para óperas como Turandot, a veces para ver a Jorge Javier Vázquez, pero su público siempre es fiel.

Quizá no podamos competir con nuestras salas oscuras sin suelo, sus butacones forrados de terciopelo contra nuestros taburetes de IKEA o sus taquillas separadas de la barra del bar. Pero os sorprendería la cantidad de veces que durante un mes, los actores se bajan del escenario de Gran Teatro Cervantes, se desmaquillan y van directos a la sesión golfa de Microteatro a actuar delante de 15 personas. Y sí, hablo en plural, porque micro, al fin y al cabo, ya es mi casa, somos una pequeña familia.

¿Y qué me espera en 2018? Cosas grandes, o al menos, mas grandes que antes. Mi celtx echa humo, así, a bote pronto:

Dos obras más en Microteatro y las que llegarán…

La novela, un proyecto Young Adult que estoy escribiendo solo por diversión, ahora mismo está a un 40%

El guión de una película, también escrita por diversión, pero hecha teniendo en cuenta un presupuesto ínfimo, y, al final, está quedando tan bien, que no se lo que voy a hacer con ella.

El día después, el Musical puede ser el proyecto más ambicioso, siendo un musical de pequeño formato, ampliamos el micromusical hasta convertirlo en una obra de una hora y media, hará que nos constituyamos como empresa y empecemos a producir teatro de verdad.

Al final del 2018 haremos balance, y espero llenar un post tan grande como este, lleno de alegrías, como éste.

¡Feliz año!