Llevo leyendo por redes sociales durante un tiempo una queja bastante extendida de lo malas que son las versiones en español de las canciones de series y películas pero, tras analizarlas un poco, uno puede darse cuenta de que en el fondo, esas versiones traducidas no son tan malas, el problema es la PRODUCCIÓN MUSICAL.

Tomemos como ejemplo la versión que ha hecho David Bisbal de la canción principal de Frozen II:

Voz potente que se lo lleva todo por delante… LITERALMENTE. La voz está TAN ALTA que es difícil escuchar los instrumentos de fondo, incluso en la estrofa, que debería ser algo suave e in crescendo… está A TOPE, comparémosla con la versión americana:

Nada más escuchar el principio, el primer “Into the unknown” podemos escuchar que es un grito igual de potente que el de David, pero está mucho mas compactado con la música, como el resto de la canción. También en la estrofa el cantante le imbuye mucha más “cremita” a la voz, pero con un simple toque al volumen en la versión española, y un poquito de reverb, todo quedaría mucho más compacto.

¿Y qué pasaría si lo hiciéramos? Pues quedaría algo tal que así:

Más reciente es la serie de netflix “The Witcher”, es difícil traducir a un bardo, pero simplemente escuchando como suenan las canciones en su versión original y en la española nos damos cuenta de lo mismo. En la español todo suena a todo trapo, sin mimo, sin eco, sin compactar. La voz, ahí, encima de todo.

Y en la versión original, la música está al servicio de la voz, incluso al final, cuando se convierte en una canción de verdad:

¿Tan difícil es tener una producción musical CORRECTA? Es exactamente igual que lo estáis haciendo ahora, con un poquito de mimo.